Andrea Peña construyó una carrera profesional exitosa, pero detrás de los resultados convivía con algo que había terminado normalizando: estrés constante, dolores de cabeza, agotamiento y una mente que nunca parecía detenerse. Hasta que descubrió la respiración consciente.
Lo que comenzó durante una práctica de yoga terminó convirtiéndose en un hábito diario, años de estudio y eventualmente en un propósito: ayudar a otras personas a aprender a regularse utilizando algo que todos tenemos disponible desde el primer día de nuestra vida.
En esta conversación hablamos de estrés, sistema nervioso, respiración, maternidad, trabajo, ansiedad, hábitos y del enorme impacto que puede tener una pausa consciente en nuestra manera de responder a la vida.
También conocemos Zensei, el dispositivo que Andrea desarrolló durante cinco años para guiar físicamente la respiración y convertirla en una práctica mucho más accesible.
Una conversación que parte de una idea muy sencilla:
Respirar es automático. Respirar conscientemente no lo es.